Comportamientos Repetitivos

Tropezar de nuevo….Con la misma Piedra

 

Se trata de ese mecanismo de repetir una y otra vez decisiones o situaciones a pesar de que sabemos que no nos traen nada bueno, que lastima o que nos genera gran angustia.

En otras palabras es lo que psicológicamente define una conducta adictiva, es decir un comportamiento repetitivo y dañino, que nos pareciéramos no poder evitar a pesar de darnos cuenta del dolor y problemáticas que nos provoca. Darnos cuenta de este fenómeno es fácil cuando observamos a los demás, pero muy probablemente nos suceda también de manera personal y no podamos verlo con la mima claridad.

Por ejemplo, escuchamos a algún amigo quejarse de su última relación de pareja, para después comprobar que la siguiente persona con quien inicia una relación es muy similar. Pero ¿Te has preguntado si tú no actúas de la misma manera?

Puede ser que se trate de relaciones personales, tipos de trabajo o incluso actividades recreativas que provocan un daño que probablemente en un inicio daba la impresión de ser inofensivo, pero que al tiempo causa un verdadero dolor al repetirlo una y otra vez.

Más de lo mismo, siempre da el mismo resultado

La repetición por elección de situaciones desdichadas es una de las principales causas de la angustia y del mal ánimo…. Si reconocemos claramente lo que nos angustia, nos duele y lo que no queremos para nuestras vidas… ¿Por qué pareciera que nos esforzamos por recurrir o incluso recrear ese tipo de situaciones?

Estas repeticiones frecuentemente se relacionan con eventos del pasado que nos han dejado marcas dolorosas que probablemente querríamos evitar sin siquiera reconocerlas propias, pero que habitan en nuestro interior. Es así que de alguna manera buscamos condiciones similares casi sin querer, que nos llevan a “revivir” el evento doloroso del pasado. El problema radica en que al final nuestra manera de afrontar el dolor sigue siendo de la misma que originalmente nos dejó insatisfechos y lastimados. Por lo que la clave está en dar respuestas novedosas, originales y creativas que nos permitan afrontar y trascender ese dolor.

Ahora que, muy frecuentemente existen ganancias secundarias de repetir más de lo mismo, a pesar del dolor que nos provoca, por lo que un reto importante es identificar con claridad el beneficio que esconde nuestro comportamiento repetitivo, pues muy seguramente existen otras maneras de obtener los mismos frutos por medios más agradables y sanos.

Para ello, es muy importante vivir el presente, esforzándonos para construir un futuro mejor. Por lo que hay que tener en cuenta que el pasado continúa causando dolor en el presente, es necesario analizar y actualizar toda la experiencia vivida.

Volver a empezar…Desde otro nuevo lugar

 

A continuación algunos TIPS para poder actualizar nuestro pasado y darle un nuevo rumbo a nuestro presente:

  • Ten conciencia de ti y de lo que haces. ¡Tomate un tiempo para reflexionar acerca de lo que quieres y de lo que puedes llevar a cabo para conseguirlo.
  • Aprende de tus errores, aceptarlos es el primer paso para no repetirlos.
  • No te aísles para recordar tu pasado doloroso, disfruta de buenos momentos junto a tus seres queridos.
  • Vive tu presente con consciencia, gratitud y la mayor sinceridad posible, tu futuro depende de ello.
  • Escucha a otros, especialmente si son seres que te quieren y les importas, pueden sugerir grandes ideas, además de ayudarte a permanecer conectado al presente y actualizar tu vida.
  • Busca ayuda, una buena escucha puede ser de gran utilidad para detectar cosas que no logras ver con claridad. Recuerda que existe la terapia especializada.

 

Medidas extremas

Si bien, asistir a psicoterapia es sin lugar a dudas una excelente alternativa para actualizar nuestra experiencia y sanar nuestras heridas, hay casos en lo que evitar repetir esas conductas dañinas pareciera ser irresistible, por lo que tales situaciones ameritan una valoración médica.

El psicoterapeuta especializado puede realizar un buen diagnóstico para  identificar si la terapia es suficiente o bien es necesario un tratamiento más fuerte y específico.

En esos casos la derivación a servicios psiquiátricos puede ser de gran utilidad, pues un psiquiatra tiene la formación médica y puede recetar fármacos que ayuden al paciente a logra cambios que por sí solo y con la ayuda de la terapia no está logrando.

Un psicólogo o psicoterapeuta no está capacitado para medicar, por lo que es únicamente con una valoración psiquiátrica que el paciente puede iniciar un tratamiento controlado de acuerdo a su situación muy particular.

La gran mayoría de los casos pueden salir adelante sin la ayuda de medicamentes, sin embargo hay ocasiones en las que la intervención farmacológica controlada por el médico especialista es indispensable. La única manera de saberlo es con un buen diagnosticó realizado  por un psicoterapeuta y la posterior canalización al psiquiatra.

En grupo IMPEL podemos referir un espacio de valoración psiquiátrica cuando es oportuno, pues son realidades que no se deben tomara a la ligera.

No olvides:

¡Puedes sentirte mejor, si evitas repetir aquello que te hace daño!